miércoles, 6 de agosto de 2014

EL SILENCIO


Cuenta una antigua Leyenda Noruega, acerca de un hombre llamado Haakon, quien cuidaba una Ermita. A ella acudía la gente a orar con mucha devoción. En esta ermita había una cruz muy antigua y muchos acudían ahí para pedirle a Cristo algún milagro.

Un día el ermitaño Haakon quiso pedirle un favor. Lo impulsaba un sentimiento generoso. Se arrodilló ante la cruz y dijo:
"Señor, quiero padecer por ti. Déjame ocupar tu puesto. Quiero reemplazarte en La Cruz." 

Y se quedó fijo con la mirada puesta en la efigie, como esperando la respuesta. El Señor abrió sus labios y habló.  Sus palabras cayeron de lo alto, susurrantes y amonestadoras:
"Siervo mío, accedo a tu deseo, pero ha de ser con una condición."

"Cuál, Señor?" - preguntó con acento suplicante Haakon.

"Es una condición difícil."

"Estoy dispuesto a cumplirla con tu ayuda, Señor!" - respondió él viejo ermitaño.

"Escucha: suceda lo que suceda y veas lo que veas, has de guardártelo en silencio siempre."

Haakon contestó: "Os, lo prometo, Señor!"

Y se efectuó el cambio. Nadie advirtió el trueque. Nadie reconoció al ermitaño, colgado con los clavos en la Cruz. El Señor ocupaba el puesto de Haakon. Y éste por largo tiempo cumplió el compromiso.  A nadie dijo nada.

Pero un día, llegó un rico y después de haber orado, dejó allí olvidada su cartera. Haakon lo vio y calló. Tampoco dijo nada cuando un pobre, que vino dos horas después, se apropió de la cartera del rico. Y tampoco dijo nada cuando un muchacho se postró ante Él poco después para pedirle su gracia antes de emprender un largo viaje. Pero en ese momento volvió a entrar el rico en busca de la cartera. Al no hallarla, pensó que el muchacho se la había apropiado. El rico se volvió contra el joven y le dijo iracundo: "Dame la cartera que me has robado!".  El joven sorprendido, replicó: "No he robado ninguna cartera! Le repito que no he cogido ninguna cartera!" - afirmó el muchacho.

El rico arremetió furioso contra él. Y sonó entonces una voz fuerte: "Detente!".

El rico miró hacia arriba y vio que la imagen le hablaba. Haakon, dijo que "NO" a la falsa acusación. Este quedó anonadado, y salió de la Ermita.  El joven salió también porque tenía prisa para emprender su viaje.

Cuando la Ermita quedó a solas, Cristo se dirigió a su siervo y le dijo: "Baja de la Cruz. No sirves para ocupar mi puesto.  No has sabido guardar silencio."

"Señor", dijo Haakon, "¿Cómo iba a permitir esa injusticia?"

Se cambiaron los oficios. Jesús ocupó la Cruz de nuevo y el ermitaño se quedó ante la cruz.

El Señor, siguió hablando:
"Tú no sabías que al rico le convenía perder la bolsa, pues llevaba en ella el precio de la virginidad de una joven mujer. El pobre, por el contrario, tenía necesidad de ese dinero e hizo bien en llevárselo; en cuanto al muchacho que iba a ser golpeado, sus heridas le hubiesen impedido realizar el viaje que para él resultaría fatal. Ahora, hace unos minutos acaba de zozobrar el barco y él ha perdido la vida. Tú no sabías nada. Yo si sé.  Por eso callo." 

Y el señor nuevamente guardó silencio.

Muchas veces nos preguntamos por qué razón Dios no nos contesta... Por qué razón se queda callado? Muchos de nosotros quisiéramos que Él nos respondiera lo que deseamos oír... pero, Dios no es así. Dios nos responde aún con el silencio... Debemos aprender a escucharlo. Su Divino Silencio, son palabras destinadas a convencernos de que, Él sabe lo que está haciendo.

En su silencio nos dice con amor:
"CONFIAD EN MI, QUE YO SE BIEN LO QUE DEBO HACER!"

Espero que esta enriquecedora historia les haya gustado y les haya llegado al corazón.



jueves, 31 de julio de 2014

Hoy oro por ti

martes, 3 de junio de 2014

Gracias Señor por pensar en mi hoy

Querido Dios:
Levántame Señor y abrázame en tus brazos amorosos. 
Protégeme de las presiones del día,
y remueve la pesadez de mi corazón. 
Inspírame con el conocimiento,
porque tu y yo juntos podemos manejar cualquier cosa.

Gracias Señor,
Por pensar en mi hoy,
y despertarme esta mañana.
Estoy vivo y bien gracias a ti!!

Amén. 

jueves, 22 de mayo de 2014

Una pequeña Oración para obtener Fortaleza

Jesús, quiero que tu luz brille a través de mi vida.
Que yo pueda ser un espejo de tu amor...
Que la esperanza convierta, el frío en calor, la debilidad en fortaleza, y la tristeza en alegría.
Hoy, a pesar de cualquier situación difícil que viva en casa, en el trabajo o con mis relaciones, mantendré una actitud de paz en mi vida y la de aquellos que me rodean.

Amén.


Feliz Semana para todos,

martes, 29 de abril de 2014

Oración: Por un verdadero ayuno

Señor Jesús,
Dame la capacidad y fuerza de voluntad para:
Ayunar de palabra hirientes y transmitir frases de cariño,
Ayunar de descontento y llenarme de gratitud,
Ayunar de enojos y ser mas paciente,
Ayunar de pesimismo y llenarme de esperanza,
Ayunar de preocupaciones y confiar en Dios,
Ayudar de quejarme y mejor asombrarme con las cosas sencillas de la vida,
Ayudar de las presiones y llenarme de Oración,
Ayunar de juzgar a otros y descubrir al Jesús que vive en ellos,
Ayunar de tristeza y amargura, y alegrar mi corazón,
Ayunar de egoísmo y tener compasión por los demás,
Ayunar de faltas de perdón y reconciliarme,
Ayunar de palabras vacías y escuchar a otros.

Amén.

lunes, 14 de abril de 2014

LA TIENDA DEL CIELO


Hace tiempo, caminaba por la carretera de mi vida. Un día, vi un letrero que decía, "TIENDA DE ABARROTES DEL CIELO". Al acercarme, la puerta se abrió de par en par, y de pronto me encontraba ya dentro de la tienda.

Vi un grupo de ANGELES. Estaban por todas partes. Uno me dio una canasta y dijo, "Hijo Mío, compra con cuidado". Todo lo que un ser humano necesita estaba en esa tienda de abarrotes. Y si no podías con todo, podías regresar al día siguiente por más. Primero, cogí un poco de PACIENCIA. El AMOR estaba en el mismo pasillo. Mas abajo estaba COMPRENSION; a cualquier lado donde vayas, siempre necesitas un poco de eso. Tomé una o dos cajas de SABIDURIA, una o dos bolsas de FE. Me detuve para tomar algo de FUERZA y VALOR que me ayudará a correr esta carrera.

Entonces mi canasta empezaba a llenarse, pero recordé que necesitaba aún algo de GRACIA. No me olvidé de la SALVACION, además de que era gratis. Así que traté de coger suficiente de eso para salvarnos a ti y a mí.

Entonces me dirigí a la caja para pagar la cuenta. Pensé que tenía todo para hacer la voluntad del SEÑOR. Mientras caminaba por el pasillo, vi ORACION; y pensé en que tenía que tomar un poco, porque sab
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a que sino lo hac
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a, caería en el pecado.

Había montones de PAZ y ALEGRIA; eran los últimos dos en la repisa. CANTO y ALABANZA estaban cerca, así que tomé un poco también. 

Entonces, le dije al ángel, "A ver, ¿cuánto debo?" Me sonrío de nuevo y dijo, "HIJO MIO, DIOS PAGO TU CUENTA HACE MUCHO MUCHO TIEMPO".