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Mostrando las entradas con la etiqueta problemas

MEMORANDUM DE DIOS - PARA TI

Hola. Yo soy Dios. Hoy estaré manejando todos tus problemas, por favor recuerda que no necesito tu ayuda. Si te enfrentas a una situación que no puedes manejar, no intentes resolverla. Te pido amablemente que la coloques en la bandeja (AQSDPH) "Algo que sólo Dios puede hacer". Me encargaré del asunto en MI tiempo, no en el tuyo. Una vez que hayas depositado tu problema en dicha bandeja, no te aferres más a él o pretendas retirarlo de allí. El aferrarte o retirar tu problema, sólo hará que se retrase la solución del mismo; te pido no obstante, que por favor lo consultes conmigo en oración, para que puedas asegurarte que tomarás la decisión adecuada. Debido a que yo no duermo nunca ni me adormezco jamás, no hay razón por la cual tengas que perder tu sueño en la madrugada a causa de las preocupaciones. Descansa en Mí. Si deseas contactarme, estoy a la distancia de una oración. Además considera lo siguiente: Sé feliz con lo que tienes. Si encuentras difícil el dormir por las noch...

CRUZ PESADA

Un joven, ya no daba mas con sus problemas.  Cayó de rodillas, rezando, "Señor, no puedo seguir. Mi cruz es demasiado pesada". El señor, como siempre, acudió y le contestó,  "Hijo mío, si no puedes llevar el peso de tu cruz, guárdala dentro de esa habitación.  Después, abre esa otra puerta y escoge la cruz que tu quieras". El joven suspiró aliviado.  "Gracias, Señor" - dijo, e hizo lo que le había dicho. Al entrar, vio muchas cruces, algunas tan grandes que no les podía ver la parte de arriba. Después, vio una pequeña cruz apoyada en un extremo de la pared. "Señor", susurro, "quisiera esa que está allá". Y el Señor contestó, "Hijo mío, esa es la cruz que acabas de dejar". Muchas veces nos quejamos por las dificultades que hay en nuestra vida y hasta cuestionamos la voluntad de Dios, pero El nunca nos da más de lo que podamos cargar, porque nos ama y tiene un plan perfecto p...

HUELLAS EN LA ARENA

Una noche un hombre tuvo un sueño. El soñó que caminaba por la playa con el Señor. A través del cielo destellaron escenas de su vida. Por cada escena,  él notó dos pares de huellas en la arena; unas le pertenecían a él y las otras al Señor. Cuando la última escena de su vida destelló ante él, miró hacia atrás a las huellas en la arena. Notó que muchas veces en el camino de su vida sólo había un par de huellas. El también notó que esto sólo ocurría en los tiempos más tristes de su vida. Esto lo preocupó mucho y él interrogó al Señor. “Señor, usted siempre dijo que cuando yo decidiera seguirlo, usted caminaría conmigo todo el camino. Pero he notado que durante los tiempos más difíciles de mi vida, sólo hay un par de huellas. Yo no entiendo porqué cuando lo he necesitado más, usted me ha abandonado”. El Señor le contestó:  “Mi querido, querido hijo, te amo y jamás te abandonaría. Durante tus tiempos de sufrimiento y aflicción, ...