Oración de agradecimiento a Jesús


Gracias, Jesús, por venir a la Tierra a vivir igual que uno de nosotros y a sufrir todas las cosas que nosotros sufrimos para que llegáramos a conocer el amor de nuestro Padre celestial.

Gracias también por morir por mí, para que pudiera reconciliarme con Él y alcanzar la vida eterna en el Cielo.

Te acepto ahora como Salvador. 

Te ruego que me perdones todas mis faltas y que pueda llegar a conocerte y a amarte de forma profunda y personal.

Amén.

Gracias a Renuevo de Plenitud por compartir esta hermosa oración y ¡¡Feliz Navidad y un Venturoso Año Nuevo para todos!!  

Oración al Espíritu de la Navidad

La Oración del Espíritu de la Navidad es una tradición que se realiza el día 21 de diciembre, ya que ese día baja el Espíritu de la Navidad.

Se hace una carta pidiendo al Espíritu de la Navidad,  en el nombre del Niño Jesús,  para que les conceda lo que su corazón anhela.  Inicien dando gracias por los dones recibidos durante este año y pidiendo por el mundo, los amigos, los familiares, vecinos, y demás. De último pidan lo que ustedes desean se les conceda, pero sean lo más específicos y descriptivos posibles, para que los deseos se cumplan tal como ustedes quieren.  Si es para su bien, el Niño Jesús se los concederá. 

Si tienen Nacimiento en casa, la pueden guardar debajo de la casita donde está el Niño Jesús, hasta el 6 de enero.  Luego que desmontan el Nacimiento, guardan la carta en otro lugar y a lo largo del año, la buscan y van tachando los deseos cumplidos.  No tienen que estar pendientes, solo dejen que el tiempo pase, y tal vez a mitad de año, la revisan.

Pueden incluir en la lista, hasta aquello que no parece posible.  Por ejemplo, que alguien deje de fumar, o que alguien pueda tener un bebé o incluso, cosas materiales; lo importante es ser específicos.
Es una bella tradición y nos permite comprobar los bendecidos que somos por el Señor durante todo el año.

Si les gusta, pueden intentarlo este año y tal vez practicarlo de ahora en adelante.

Que el Espíritu de la Navidad les conceda todas las Bendiciones que se merecen y aquello que sus corazones anhelen, y que llene sus hogares y familias de mucho Amor, Paz y Felicidad durante todo el Año.  Feliz Navidad.

Gracias a mi querida amiga Coral por compartir esta tradición conmigo.

Oraciones a San Alejo

San Alejo es conocido como el santo que tiene la gracia y el poder de alejar todo lo malo que nos rodea.  Cuando te encuentras en una situación en la que sientes vibraciones negativas o alguna persona te causa inquietud, aquí te dejo dos oraciones a San Alejo; la primera es para que todo lo malo se aleje de ti y la segunda para recordar su vida.

¡Oh Glorioso San Alejo mió!
Tú que tienes el poder de alejar todo lo malo que rodea a los elegidos del Señor, te pido que alejes de mí a mis enemigos.

Aléjame de Satanás, aléjame del mentiroso y hechicero, así como también del pecado.
Por último, aleja al que viniere a mí para hacerme daño.
Ponme tan lejos de los malos que jamás me vean. ¡Así sea!

Aleja de mí todos los malos pensamientos, aleja a los insensatos que quieran hacerme mal.
Acércame al Señor, para que con su divina gracia me cubra de todo lo bueno y me reserve un puesto a la sombra del Espíritu Santo.
 

Amén!


¡Oh Glorioso San Alejo!
¡Oh, Gloria de la nobleza romana y verdadero amador de la pobreza e ignominia de Cristo! 

¡Oh, Alejo Bendito! que en la flor de tu juventud, por obedecer a la inspiración del Señor, dejaste a tu esposa y saliste como otro Abraham de la casa de tus padres, y habiendo repartido lo que llevabas con los pobres, viviste como pobre y mendigo tantos años desconocido y menospreciado entre los hombres. 

Tú fuiste muy regalado y favorecido de la Virgen María nuestra Reina y Señora, y huyendo de las alabanzas de los hombres, volviste por instinto de Dios a la casa de tus padres que por su voluntad habías dejado, para darnos ejemplo de humildad, de paciencia, de sufrimiento y constancia, y para triunfar de tí y del mundo con un género de victoria tan nuevo y tan glorioso. 

Pues, ¡Oh, Santo Bienaventurado! rico y pobre, noble y humilde, casado y puro, llorado de tus padres, denostado de tus criados, desestimado de los hombres y honrado de los ángeles, abatido en el suelo y sublimado en el cielo, yo te suplico, Alejo dulcísimo, que por tus merecimientos y oraciones yo alcance del Señor la virtud de la perfecta castidad, de obediencia, de menosprecio de todas las cosas transitorias, y gracia para vivir como hombre peregrino de su patria, y desconocido y muerto al mundo.

Amén.