Oración: Por un verdadero ayuno

Señor Jesús,
Dame la capacidad y fuerza de voluntad para:
Ayunar de palabra hirientes y transmitir frases de cariño,
Ayunar de descontento y llenarme de gratitud,
Ayunar de enojos y ser mas paciente,
Ayunar de pesimismo y llenarme de esperanza,
Ayunar de preocupaciones y confiar en Dios,
Ayudar de quejarme y mejor asombrarme con las cosas sencillas de la vida,
Ayudar de las presiones y llenarme de Oración,
Ayunar de juzgar a otros y descubrir al Jesús que vive en ellos,
Ayunar de tristeza y amargura, y alegrar mi corazón,
Ayunar de egoísmo y tener compasión por los demás,
Ayunar de faltas de perdón y reconciliarme,
Ayunar de palabras vacías y escuchar a otros.

Amén.

LA TIENDA DEL CIELO


Hace tiempo, caminaba por la carretera de mi vida. Un día, vi un letrero que decía, "TIENDA DE ABARROTES DEL CIELO". Al acercarme, la puerta se abrió de par en par, y de pronto me encontraba ya dentro de la tienda.

Vi un grupo de ANGELES. Estaban por todas partes. Uno me dio una canasta y dijo, "Hijo Mío, compra con cuidado". Todo lo que un ser humano necesita estaba en esa tienda de abarrotes. Y si no podías con todo, podías regresar al día siguiente por más. Primero, cogí un poco de PACIENCIA. El AMOR estaba en el mismo pasillo. Mas abajo estaba COMPRENSION; a cualquier lado donde vayas, siempre necesitas un poco de eso. Tomé una o dos cajas de SABIDURIA, una o dos bolsas de FE. Me detuve para tomar algo de FUERZA y VALOR que me ayudará a correr esta carrera.

Entonces mi canasta empezaba a llenarse, pero recordé que necesitaba aún algo de GRACIA. No me olvidé de la SALVACION, además de que era gratis. Así que traté de coger suficiente de eso para salvarnos a ti y a mí.

Entonces me dirigí a la caja para pagar la cuenta. Pensé que tenía todo para hacer la voluntad del SEÑOR. Mientras caminaba por el pasillo, vi ORACION; y pensé en que tenía que tomar un poco, porque sab
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a que sino lo hac
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a, caería en el pecado.

Había montones de PAZ y ALEGRIA; eran los últimos dos en la repisa. CANTO y ALABANZA estaban cerca, así que tomé un poco también. 

Entonces, le dije al ángel, "A ver, ¿cuánto debo?" Me sonrío de nuevo y dijo, "HIJO MIO, DIOS PAGO TU CUENTA HACE MUCHO MUCHO TIEMPO".