viernes, 7 de agosto de 2009

La MAGNIFICA

Mi mamá siempre me recomendaba que rezara esta oración cuando tenía que enfrentarme a alguna situación difícil, como un examen, un jefe iracundo, entrevista de trabajo, etc.  Así que, aunque estoy segura de que muchos la conocen, se la adjunto para recordarla.

Glorifica mi alma al Señor y mi espíritu se llena de gozo al contemplar la bondad de Dios mi salvador. Porque ha puesto la mirada en la humilde sierva suya y ved aquí el motivo porque me tendrá por dichosa y feliz todas las generaciones. Pues ha hecho en mi favor, cosas grandes y maravillosas el que es Todopoderoso y su nombre infinitamente Santo. Cuya misericordia se extiende de generación en generación a todos cuantos le temen. Extendió el brazo de su poder y disipó el orgullo de los soberbios, trastornando sus designios. Desposeyó a los poderosos; y elevó a los humildes. A los necesitados los llenó de bienes y a los ricos dejó sin cosa alguna. Exaltó a Israel su siervo, acordándose de él por su gran misericordia y bondad. Así como lo había prometido a nuestros padres Abraham y a toda su descendencia, por los siglos de los siglos.

Amén.